No le di la USB al gerente.

  La apreté contra mi cintura, debajo del uniforme, como si ahí pudiera esconder también..

Mi mamá no tembló cuando levantó la USB.

  Eso fue lo que más miedo me dio. Durante toda mi vida la vi..

No firmé.

  Pero tampoco rompí los papeles. A veces una mujer no necesita hacer ruido para..

Abrí la carta con las manos frías.

  No porque quisiera perdonarlo. La abrí porque mi corazón ya estaba cansado de obedecer..

El licenciado Ortega no abrió la USB ahí mismo.

  La metió en la bolsa interior del saco como si guardara una bala. Raúl..

El taxi olía a vinil mojado y a pino barato.

  El chofer me miró por el espejo cuando le dije “Notaría 18” con la..

Mateo no contestó enseguida.

  Se quedó viendo la USB como si también le tuviera miedo. Afuera, la tortillería..

No fui a la notaría.

  Tampoco fui a gritarle a Miguel, aunque ganas no me faltaban. Tenía una cesárea..

Metí la llave en la chapa.

  Ernesto dio un paso hacia mí, pero esta vez no me hice chiquita. Durante..

La pluma tembló entre mis dedos, pero no la solté.

  La voz de Arturo siguió saliendo de la computadora, fría, burlona, tan segura como..