No tomé el papel de inmediato.

  Lo miré sobre la mesa como si fuera una víbora dormida. Mi nombre estaba..

Abrí la puerta.

  No porque fuera valiente. La abrí porque a mis cincuenta y dos años ya..

No firmé.

  La punta del bolígrafo quedó suspendida sobre el papel como si pesara más que..

No lo confronté.

  Esa fue la primera victoria. Me encerré en la recámara, respiré despacio y me..

No escuché pasos detrás de mí.

  Escuché mi nombre. —Elena. La voz salió desde el otro lado del panteón, entre..

Sofía no esperó a que alguno de los dos respondiera.

  Entró a la recámara con el pasaporte apretado contra el pecho, como si ya..

—Ya voy, doña Lupe —grité, tragándome el miedo.

  Javier dio un paso hacia la mesa, pero yo fui más rápida. Tomé el..

El oficial no dijo mi nombre con respeto ni con lástima.

  Lo dijo como se dicen las cosas graves. —Señora Teresa Morales, necesitamos que nos..