—Ya voy, doña Lupe —grité, tragándome el miedo.

  Javier dio un paso hacia la mesa, pero yo fui más rápida. Tomé el..

El oficial no dijo mi nombre con respeto ni con lástima.

  Lo dijo como se dicen las cosas graves. —Señora Teresa Morales, necesitamos que nos..

No abrí la trampilla de inmediato.

  Me quedé mirando a Mateo con la cadena todavía puesta, sintiendo que el golpe..

Tomé aquel pasaporte falso con la mano helada y sentí que el mundo se me apagaba por dentro.

  No lloré. Había llorado demasiado por Javier desde niño: cuando le dio sarampión, cuando..

Contesté la llamada con los dedos helados.

  —Elena, no abras otra vez esa puerta —dijo una voz ronca, quebrada por los..